De forma tradicional, el ganado caprino ha sido empleado gracias a su reducido formato corporal, su agilidad y su reconocida rusticidad para la obtención de leche, carne, piel y estiércol.
Un aspecto fundamental a la hora de manejar y producir es la alimentación del ganado, en una búsqueda sinérgica de la rentabilidad, producción y bienestar animal. La alimentación constituye uno de los factores fundamentales ya que de su manejo depende el éxito en cada una de las etapas del ciclo de producción. Manejar la alimentación implica la elección, preparación y modo de suministro del alimento para mantener la salud y obtener la mejor respuesta productiva del animal.







